viernes, 3 de junio de 2011

Descubren en México esqueletos, al parecer de soldados de EEUU

Serían muertos de la batalla librada entre 1846 y 1848.


Arqueólogos mejicanos dijeron el jueves que han descubierto 10 restos de esqueletos, al parecer de soldados de Estados Unidos, quienes murieron durante una batalla en la guerra contra México, librada entre 1846 y 1848.
Los arqueólogos del gobierno dijeron que la forma de los cráneos y las medidas de los huesos sugieren que los esqueletos fueron de soldados estadounidenses que perecieron en la batalla de Monterrey, ocurrida entre el 21 y el 23 de septiembre de 1846.
La arqueóloga Araceli Rivera dijo que la altura de los esqueletos, de no menos de 1,75 metro (5 pies, siete pulgadas) y algunas características "caucásicas" de los cráneos, sustentan la hipótesis sobre los soldados estadounidenses.
Los hallazgos se realizaron en excavaciones entre enero y mediados de mayo, en la misma zona de la ciudad norteña de Monterrey donde un total de 10 conjuntos de restos humanos fueron descubiertos desde 1995.
Los arqueólogo excavan en la zona porque una compañía prevé realizar una construcción ahí.
Los artefactos encontrados cerca de los esqueletos descubiertos en los últimos años en el lugar —incluidas dos monedas de 50 centavos estadounidenses— sugieren también que se trataba de soldados.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señaló que algunas evidencias documentales indican que unos 25 mexicanos y 30 soldados estadounidenses murieron en la batalla de Monterrey, parte de una campaña en que las fuerzas de Estados Unidos se adentraron en México hasta tomar su capital.
Aunque perecieron también mexicanos en la batalla de 1846, el INAH informó que ninguno de sus restos se ha encontrado. Probablemente, las familias recogieron los cadáveres y los sepultaron.
La guerra terminó con la derrota de México en 1848. Ese hecho, junto con la guerra que derivó en la independencia fugaz de Texas, ocasionó que México perdiera la mitad de su territorio.
Antes ya habían sido encontrado los restos de un soldado norteamericano:



Recreación:

Fuente: Agencia EP

Millones de gusanos microscópicos, a bordo de la Estación Espacial Internacional

Gusanos microscópicos ayudan a superar un escollo en viajes espaciales

Un experimento realizado en la EEI con nematodos demuestra que se puede frenar in situ la degradación muscular típica de estos vuelos


Una serie de experimentos llevados a cabo con millones de gusanos microscópicos, a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI), podrían ayudar a superar una de las amenazas que suponen los viajes espaciales para la salud humana. A los nematodos se les aplicó una técnica genética que resultó eficiente en el espacio y que, por tanto, podrá utilizarse con viajeros espaciales en el futuro para evitar la degradación muscular típica de estos vuelos. Según los investigadores, este hallazgo también podría ayudar a personas que sufran degeneración muscular por otras causas, como una enfermedad o el envejecimiento. Por Yaiza Martínez.




Microfotografía coloreada de un nematodo. Fuente: Wikimedia Commons.
Microfotografía coloreada de un nematodo. Fuente: Wikimedia Commons.
Un vuelo espacial realizado por millones de gusanos microscópicos, y la posterior estancia de éstos durante días en la Estación Espacial Internacional (EEI), podrían ayudar a superar una de las amenazas que suponen los viajes espaciales para la salud humana. 

Los gusanos, de la especie de nematodos Caenorhabditis elegans (C. elegans) viajaron a bordo del cohete Space Shuttle Atlantis, y pasaron después 11 días en órbita, dentro de la Estación Espacial Internacional, a una distancia de más de 320 kilómetros de la Tierra. 

Los C. elegans fueron escogidos para este experimento porque muchos de los 20.000 genes de esta especie realizan las mismas funciones que los genes humanos. 

Reducir la pérdida de musculatura 

Especialistas en fisiología humana de la School of Graduate Entry Medicine de la Universidad de Nottingham, en Inglaterra, querían estudiar la efectividad de una técnica de manipulación genética, conocida como técnica de interferencia por ARN o ARNi, que se sabe ayuda a regular la expresión genética.

Actualmente, esta técnica está siendo investigada en más de una docena de pruebas clínicas, para determinar su eficiencia en el tratamiento de diversos trastornos, como el cáncer o el asma. 

Los científicos británicos pretendían averiguar, en concreto, si la ARNi podía resultar útil para reducir o controlar la drástica pérdida de musculatura que experimentan los astronautas durante los vuelos espaciales, informa la Universidad de Nottingham en un comunicado

Los resultados de su investigación, publicados en PLoS ONE, demostraron que esta técnica funciona con normalidad durante los vuelos espaciales y, por tanto, puede ser considerada una opción viable como tratamiento y control de la degradación muscular en estos viajes. 

Los científicos señalan, por otro lado, que este descubrimiento resultará beneficioso no sólo para los astronautas. También podría ayudar a personas que padezcan pérdida de musculatura por otras causas, como una enfermedad o el envejecimiento. 

Experimentación espacial 

Uno de los autores del estudio, el investigador Nathaniel Szewczyk, explica que el experimento ha sido totalmente directo. Una vez que los gusanos estuvieron en el espacio, éstos fueron tratados allí mismo con la técnica ARNi, por científicos de la Estación Espacial Internacional.

Concretamente, los experimentos fueron llevados a cabo por un grupo de científicos japoneses, en las instalaciones del llamado Kibo lab
Módulo Kibo. Fuente: Wikimedia Commons.
Módulo Kibo. Fuente: Wikimedia Commons.

Este laboratorio, que ha sido una contribución de Japón a la EEI, consiste en un módulo presurizado de 4,4 metros de diámetro que permite a los astronautas desenvolverse en un entorno con una presión y composición de aire similares a las terrestres permitiendo, por lo tanto, experimentos y observaciones astronómicas de larga duración. 

Una vez de vuelta a la Tierra, los resultados obtenidos en las pruebas espaciales, así como la muestra de gusanos, fueron entregados a los investigadores de la Universidad de Nottingham para los análisis posteriores, que fueron realizados por el especialista Timothy Etheridge. 

Los resultados obtenidos suponen, por un lado, que la técnica ARNi constituye una valiosa herramienta experimental para investigaciones en vuelos espaciales. Por otro lado, demuestran claramente que esta técnica permite bloquear aquellas proteínas que son necesarias para que se produzca la degradación muscular, explican los científicos. 

Etheridge afirma que: “Estamos muy satisfechos porque, a pesar de los numerosos problemas relacionados con las investigaciones realizadas en el espacio, nuestros experimentos han ido como se planeó, y nos han permitido demostrar que esta forma de terapia genética puede funcionar de manera efectiva durante los viajes espaciales. El hallazgo inesperado de que la ARNi bloquea la degradación muscular en el espacio ha sido una sorpresa muy bienvenida”. 

El espacio y los nematodos 

El anuncio de los hallazgos de los investigadores de la Universidad de Nottingham ha coincidido con otra interesante noticia reciente, que también relaciona a los gusanos con el espacio. 

Según un artículo publicado esta semana en Nature, un equipo de investigadores de la Universidad Ghent, en Bélgica, y de la Princeton University, de Estados Unidos, ha descubierto nuevas especies de nematodos que viven a kilómetros de profundidad de la superficie terrestre. El descubrimiento fue realizado en varias minas de Sudáfrica. 

Hasta ahora, se habían encontrado nematodos a profundidades mucho más cercanas a la superficie terrestre, pero estos gusanos son los primeros organismos multicelulares encontrados a tanta profundidad (hasta 3,6 kilómetros de la superficie del planeta). En ella, se alcanzan temperaturas de hasta 48ºC, más de lo que se pensaba que podrían soportar los nematodos. 

Según los investigadores, estos hallazgos expanden el conocimiento de la biosfera a gran profundidad, y demuestran que los ecosistemas de profundidades son más complejos de lo que se había aceptado hasta ahora. El descubrimiento de vida multicelular en superficies tan profundas de la Tierra tendría, además, importantes implicaciones para la búsqueda de vida subterránea en otros planetas del Sistema Solar, aseguran los científicos.

Fuente: tendencias21.net

Nace conejo sin orejas en Fukushima

Un video publicado en Youtube de un conejo albino sin orejas, presuntamente nacido en las cercanías de Fukushima Daiichi, ha avivado el temor de que la fuga de radiación en la planta japonesa afectada por el tsunami es más grave de lo que se pensaba.

El autor asegura que la deformación del animal está relacionada con la liberación de material radiactivo en la derruida central nuclear. Y en su descripción escribe: "Luego del accidente nuclear, el gobierno y la prensa dijeron que no había afectación inmediata sobre la salud. Pero en el pueblo de Namie Tsushima, unos 30 kilómetros fuera del área de evacuación obligatoria, ha sucedido".

"Hasta el momento no ha habido ninguna noticia al respecto, lo que ciertamente hace sospechar que el gobierno está haciendo un esfuerzo deliberado por mantener la fuga de radiación en secreto. Los conejos están alojados en un corral al aire libre y se alimentan de hierba silvestre, lo que causó el nacimiento del conejo sin orejas".

Aunque no se ha podido comprobar la autenticidad de las imágenes filmadas por el usuario ‘yuunosato’, ya se especula que lo próximo en la lista podrían ser las mutaciones genéticas en seres humanos, tal y como sucedió en Chernobil hace más de 25 años.

Como el período de gestación de los conejos es de apenas un mes, algunos interpretan este caso como el preludio de futuros problemas relacionados con la radiación. "Me pregunto si los humanos serán la próxima víctima", concluye ‘yuunosato'.

La preocupación se ha visto fundada por estudios recientes, como el del Comité Europeo de Riesgos de Radiación, donde se calcula que más de 120,000 personas que viven dentro de un radio de 100 kilómetros alrededor de la planta podrían ser afectadas por el cáncer en los próximos 50 años, si continúan residiendo en la zona durante al menos un año. 

Pero este tipo de deformaciones en conejos no son tan raras, y pueden ser causa de un defecto genético o infligidas por la madre de la cría que muerde sus orejas si está angustiada.

Paginación

Fuente: Yahoo News

Fotografían "clon" de nuestra galaxia

Aunque la galaxia NGC 6744 es casi dos veces mayor que la Vía Láctea, muestra la misma forma.
 Foto: ESO

Aunque la galaxia NGC 6744 es casi dos veces mayor que la Vía Láctea, muestra la misma forma.



El Observatorio Europeo Austral (ESO, por sus siglas en inglés) dio a conocer lo que dicen es la mejor imagen hasta ahora de NGC 6744, una galaxia espiral descrita como una "hermana" de la nuestra, la Vía Láctea.
La imagen fue tomada por el telescopio MPG / ESO de 2,2 metros en el observatorio de La Silla, en Chile.
Esta impresionante galaxia espiral se encuentra a unos 30 millones de años luz de distancia, en la constelación austral del Pavo. Sin embargo, no sería extraño confundir esta imagen con una postal de nuestra propia Vía Láctea, tomada y enviada por un amigo extragaláctico, debido a su asombrosa semejanza con nuestra galaxia, señala el ESO.
"Es uno de los objetos más hermosos del cielo austral, y puede ser identificado por los astrónomos aficionados por su forma ovalada con un rico fondo de estrellas", afirman los astrónomos.
Hay incluso una pequeña galaxia compañera, visible en la parte inferior derecha de la imagen, que es análoga a nuestras propias vecinas galácticas, las Nubes de Magallanes.
Los brazos espirales de polvo son el hogar de muchas regiones de formación estelar que brillan intensamente (en rojo) y dan una semejanza con la Vía Láctea, informa el ESO.




Fuente: BBC MUNDO

miércoles, 1 de junio de 2011

Descubren criaturas multicelulares en capas profundas de la tierra


Un equipo de científicos ha detectado por primera vez, en una mina de Sudáfrica, organismos multicelulares en las capas más profundas de la biosfera terrestre.
El estudio, publicado en el último número de la revista Nature, aporta una nueva perspectiva sobre la riqueza y diversidad de la vida bajo la superficie del planeta.
La biosfera bajo la corteza terrestre alcanza profundidades de hasta tres kilómetros, y alberga una amplia variedad de organismos unicelulares.
Hasta ahora, sin embargo, los científicos pensaban que las criaturas multicelulares no podían vivir en ese ambiente debido a las altas temperaturas, la falta de oxígeno y de espacio que se dan en las grandes profundidades.
El equipo del geólogo de la universidad de Princeton (Estados Unidos) Tullis Onstott ha detectado diversos gusanos nemátodos, incluida una especie desconocida hasta ahora (llamada "Halicephalobus mephisto"), entre 0,9 y 3,6 kilómetros por debajo de la superficie, en una grieta formada por el agua en el interior de una mina.
Esas criaturas, que miden alrededor de medio milímetro, soportan altas temperaturas, se reproducen de manera asexuada y se alimentan preferentemente de bacterias.
Las pruebas del Carbono-14 indican que la grieta en la que se encontraron los nemátodos se formó hace entre 3.000 y 12.000 años.
Los resultados de la investigación indican que los ecosistemas bajo la superficie terrestre son más complejos de lo que se aceptaba hasta ahora, y pueden entrañar importantes implicaciones en la búsqueda de vida en otros planetas.